Se agudiza la crisis de la empresa Carsa, una de las firmas propietarias de la cadena, quien solicitó formalmente el inicio de su concurso preventivo de acreedores el pasado 7 de julio.
Quedó radicado ante el Juzgado Civil y Comercial Nº 23 de la ciudad de Resistencia, en la provincia del Chaco, a cargo de Fernando Lavenas. Este proceso judicial busca reestructurar una deuda superior a los $63.500 millones y evitar la liquidación definitiva de la empresa.
La crisis ha provocado un cierre masivo de sucursales, especialmente en el Nordeste argentino (Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa), dejando a miles de trabajadores sin empleo. Aunque la marca histórica ha perdido gran parte de su red comercial, la intención actual es continuar operando mediante un acuerdo con los acreedores supervisado por una sindicatura judicial
La decisión de acudir a la justicia para renegociar sus pasivos fue avalada de forma unánime por los accionistas de la firma durante una asamblea ordinaria celebrada el pasado 30 de junio. Según consta en la síntesis de dicha reunión, presidida por José María Franchino, la totalidad del capital presente ratificó la medida bajo los términos de la Ley de Concursos y Quiebras.
En un comunicado presentado ante la Comisión Nacional de Valores, desde Carsa explicaron que el concurso preventivo es considerado la “herramienta legal adecuada y conveniente” para hacer frente a la actual situación patrimonial y financiera. El plan de Carsa apunta a cuatro objetivos centrales: preservar la continuidad de la explotación comercial; resguardar las fuentes de trabajo; mantener el valor de los activos de la sociedad; y posibilitar una reestructuración ordenada del pasivo para atender los compromisos asumidos.
Carsa es una empresa nacida en Resistencia, Chaco, que en los 80 se asoció con otros dos jugadores del interior, Bazar Avenida (con base en Rafaela, Santa Fe) y Electrónica Megatone (ciudad de Santa Fe), para crear la red Megatone. El objetivo de la alianza era realizar compras conjuntas y compartir la estructura de gastos de marketing, de manera de competir en mejores condiciones con empresas como Garbarino y Frávega que habían iniciado un proceso de expansión nacional desde Buenos Aires.
Inicialmente, cada socio tenía un área de exclusividad y juntos llegaron con la marca Megatone a la camiseta de Boca. El acuerdo funcionó relativamente bien hasta que en 2008, la firma Bazar Avenida se presentó en concurso de acreedores. Los otros dos socios estuvieron a punto de quedarse con el negocio de la firma rafaelina, pero finalmente decidieron probar suerte con una nueva marca.
En ese momento, concretaron la compra de Musimundo, un nombre que se había hecho muy fuerte en la década del ‘90 de la mano del boom de los CDs en la Argentina y que incluso había logrado derrotar a la poderosa Tower Records.

En manos de Carsa y Electrónica Megatone -que pagaron apenas US$15 millones por la marca-, Musimundo empezó un proceso de recuperación, mientras que la marca Megatone siguió perteneciendo a los tres socios originales. No obstante, en los hechos, solo Bazar Avenida mantuvo el nombre al frente de sus locales, mientras que Carsa y Electrónica Megatone rebautizaron a todas sus sucursales como MusimundoEste esquema se terminó rompiendo cuando hace dos años, el socio más grande, Electrónica Megatone, decidió cambiar de marca y de un día para el otro sus más de 200 locales abandonaron el nombre de Musimundo y fueron rebautizados como On City.
La marca Musimundo solo quedó para las 70 sucursales que conservaba a fines de 2024 Carsa, repartidas principalmente en el norte del país.
Fuente: La Nacion



